Traducción de la publicación: ‘The highly active, highly sensitive brain at rest‘.

  • Autoría de esa publicación: Bianca Acevedo, PhD,
  • Fecha de la publicación:  11 de agosto 2021
  • Sitio web de la publicación (acceso libre): www.Sensitivityresearch.com
  • Traducido del inglés por Karina Zegers de Beijl (octubre del 2021)

Sobre los autores

Bianca Acevedo (Universidad de California, Santa Bárbara) investiga la biología del amor, la alta sensibilidad y las prácticas mente-cuerpo. Recibió el Premio Internacional de Mujeres en la Ciencia 2012 y es editora del «The Highly Sensitive Brain». Para obtener más información, visite http://www.biancaacevedo.com

Resumen

En un estudio reciente, mis colegas y yo examinamos la conectividad cerebral en estado de reposo en relación con la sensibilidad al procesamiento sensorial (SPS). Encontramos que los individuos más sensibles mostraron una conectividad cerebral en estado de reposo más fuerte, lo que indica una mayor memoria y un procesamiento deliberativo de orden superior. Este estudio avanza nuestra comprensión de las características centrales del cerebro altamente sensible.

 

Antecedentes

¿Alguna vez te has preguntado si tú o alguien que conoces podría ser altamente sensible? Aproximadamente una de cada cuatro personas (20%-30% de la población) se caracteriza por una alta sensibilidad al procesamiento sensorial (SPS) o sensibilidad ambiental (ES).

La alta sensibilidad se caracteriza por una mayor conciencia y sensibilidad hacia su entorno y las otras personas. Una persona altamente sensible, ya sea niño o adulto, procesa los estímulos y la información más profundamente que aquellos que son menos sensibles.

Los individuos con alta sensibilidad expresan las siguientes características cardinales:

  • Procesamiento cognitivo más profundo
  • Más atención a las sutilezas
  • Pausar antes de actuar
  • Mayor conciencia de los estímulos ambientales y sociales, incluidos los estados de ánimo y las emociones de las otras personas.

Nuestra investigación

En un estudio reciente (1), publicado en la revista Neuropsychobiology, mis colegas (Dres. A y E. Aron, R. Marhenke y T. Santander) y yo examinamos la conectividad cerebral en estado de reposo en función de la sensibilidad, medida con la Escala de Persona Altamente Sensible (HSP) (2).

Se trata del primer estudio que investiga sobre lo que el cerebro altamente sensible hace en reposo.

 

Diseño del estudio

Escaneamos a un grupo de participantes adultos (edad mediana 66 años) en el Centro de Imágenes Cerebrales (BIC) de la Universidad de California, Santa Bárbara, y la técnica de la resonancia magnética funcional  (marca Siemens) que detecta cambios en el flujo sanguíneo del cerebro.

Primero, nuestros participantes participaron en una tarea emocionalmente evocadora en la que se les pidió que leyeran descripciones de eventos felices, tristes o neutrales,  y a continuación les enseñamos imágenes de las caras con expresiones emocionales de sus parejas y también de personas desconocidas.

También les indicamos que contaran hacia atrás  de siete en siete de un número elevado, esto para borrar los efectos de cualquier tipo de emoción experimentada a raíz de las imágenes faciales. Después del escaneo, pero mientras que aún estaba en el escáner, les pedimos a cada participante que calificara cómo se sentían mientras veían cada imagen de la cara.

Finalmente, les pedimos a nuestros participantes que simplemente se relajaran durante 5 minutos, mientras medíamos su actividad cerebral durante este descanso.

 

Principales conclusiones

Lo que encontramos fue que después de participar en una tarea emocionalmente evocadora, los individuos más sensibles (aquellos que obtuvieron una puntuación más alta en la Escala HSP) mostraron una conectividad más fuerte en estado de reposo en áreas que sugieren una mayor profundidad de procesamiento. .

Por ejemplo, una de las conexiones más fuertes asociadas con el cerebro altamente sensible que encontramos durante el descanso fue el circuito precuneus-hipocampo.

La conectividad entre el precuneus y el hipocampo se ha implicado en la consolidación de la memoria episódica y la recuperación espontánea de la memoria.

La consolidación de la memoria es importante para preparar a un individuo/organismo hacia futuras situaciones similares, la capacidad de respuesta apropiada/adaptativa, y también para colocar la nueva información en relación con la información ya existente. Por lo tanto, la memoria juega un papel central en la profundidad del procesamiento.

Sin embargo, se encontraron conexiones más débiles entre el hipocampo y la ínsula, lo que sugiere una consolidación deliberativa de la memoria de orden superior, en lugar de las respuestas habituales y automatizadas que generalmente se desencadenan por eventos estresantes.

 

¿Qué significa todo esto?

En resumen, el cerebro altamente sensible en reposo, en realidad está trabajando en un nivel profundo, ayudando a las personas a integrar la información, para que puedan recordarla y estar bien equipadas para navegar por las complejidades de sus entornos. Por lo tanto, sé inteligente y tómate un descanso. Te sorprenderás de cómo cuando te retiras a tu mundo interior y a un estado de descanso, las cosas comienzan a fluir.

Los resultados de este artículo representan solo un paso para comprender mejor la sensibilidad al procesamiento sensorial y sus fundamentos biológicos. Todavía nos queda mucho trabajo por hacer.

Si tienes curiosidad por aprender más sobre la ciencia de SPS, no dudes en echar un vistazo al «The Highly Sensitive Brain», finalista del Premio Excelencia Profesional y Académica (PROSE) de la Asociación de Editores Estadounidenses (PROSE) 2021, y que se presentará en la conferencia de la Asociación Americana de Psicología (APA) de 2021.

Referencias

  1. Acevedo B, P, Santander T, Marhenke R, Aron A, Aron E (2021). La sensibilidad del procesamiento sensorial predice las diferencias individuales en la conectividad funcional en estado de reposo asociada con la profundidad del procesamiento. Neuropsicobiología, 80:185-200.doi: 10.1159/000513527
  2. Aron E. & Aron A. (1997). Sensibilidad de procesamiento sensorial y su relación con la introversión y la emocionalidad. J Pers Soc Psicología,73 (2): 345–68

imagen: Robina Weermeijer (Unsplash).

0 comentarios

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir!

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *