Traducción de la publicación (título):FAQ: Is Sensory Processing (or Integration) Disorder (SPD) the same as Sensory Processing Sensitivity (SPS)? Traducción autorizada por la Dra Elaine Aron a la APASE.

  • Autoría de esa publicación: Elaine Aron, Ph.D., Barbara Allen-Williams, and Jacquelyn Strickland, LPC
  • Fecha de la publicación: sin fecha
  • Sitio web de la publicación (acceso libre): The Highly Sensitive Person, de Elaine Aron, apartado de preguntas frecuentes (FAQ).
  • Traducido del inglés por Nicolás López (diciembre de 2019)

Respondidas por la doctora Elaine Aron, Barbara Allen-Williams y Jacquelyn Strickland ( ambas “certified HSP consultant”©, consultoras certificadas por la Dra Elaine Aron)

 

No, no son lo mismo, aunque es comprensible que se confundan. La sensibilidad de procesamiento sensorial (SPS, PAS, o persona altamente sensible) no es una enfermedad o trastorno ni un diagnóstico. Es un rasgo neutro de personalidad presente en el 20 % de la población humana y también en muchas especies no humanas, y es una ventaja de supervivencia en algunas situaciones, y no en otras. Esa estrategia de supervivencia consiste en procesar la información (estímulos) más a fondo que las demás, de lo cual hay numerosas pruebas. Esto puede sin duda llevar a la sobreestimulación y a posibles esfuerzos para protegerse a uno mismo contra ello. Sin embargo, la SPS no es un trastorno sino una estrategia razonable.

Además, las PAS procesan los estímulos de una forma muy organizada, con una visión de conjunto que incluye conciencia de matices y sutilezas que a otras personas les pueden pasar desapercibidas. Una vez más, en ocasiones las PAS pueden verse extremadamente sobreestimuladas por la elevada cantidad de información que pueden verseen situación de procesar. Las no-PAS de nuestra sociedad, que son aproximadamente el 80 % de la población general, no experimentan el mismo nivel de sobreestimulación que causa angustia a las PAS, por lo que se podría afirmar que la cantidad de estimulación en el entorno está calculada para ese otro 80 %, no para las PAS.

Por su parte, el trastorno del procesamiento sensorial (TPS) es un trastorno neurológico. Se ven afectados por él los sentidos, el sistema vestibular, la propiocepción, el control motor, el equilibrio y la conciencia espacial, y hace que la información sensorial «se mezcle» en el cerebro, dando lugar a respuestas inapropiadas en el contexto en que se encuentren las personas afectadas. Esto puede dar lugar también al procesamiento aleatorio y desorganizado de estímulos externos, y producir una gran angustia, vehemencia y sobreestimulación,una sobreestimulación que a veces es confundida con la que sin duda experimentan las PAS. Pero debe hacerse notar que la causa subyacente de la sobreestimulación no es la misma.

A pesar de las notables diferencias entre esos rasgos, hay formas de minimizar la sobreestimulación. A muchas personas con trastorno del procesamiento sensorial les ha ido bien con terapeutas ocupacionales que les ha ayudan a «integrar» mejor los estímulos en su experiencia. De hecho, mucha gente que no padece el trastorno por completo se beneficia de esos métodos, y algunos padres de niños altamente sensibles, de niños que no padecen el trastorno, afirman que les han sido de ayuda.

En cambio, muchas personas con sensibilidad de procesamiento sensorial han logrado su propósito simplemente aprendiendo sobre su rasgo genético (o el de sus hijos), Aprenden a crear un equilibro adecuado en su día a día, en el que caben la meditación, las artes creativas, los paseos por la naturaleza, el yoga y saber qué entornos les son más favorables. Muchas han encontrado útil buscar la ayuda profesional externa de quienes conocen la SPS, principalmente para ayudarles a reencuadrar y comprender como normales sus experiencias.

Quizá el test más genuino sobre qué diferencia a la SPS, no solo del TPS sino también de otros diagnósticos como el autismo y el síndrome de Asperger, es el de las cuatro características que todas las PAS tienen en común: el ‘DOES’  según es definido y elocuentemente explicado en el libro Psychotherapy and the Highly Sensitive Person, de Elaine Aron.

El acrónimo DOES presenta estos conceptos: profundidad de procesamiento, sobreestimulación, intensidad emocional y sensibilidad sensorial. A continuación se indican a modo de ejemplo algunas preguntas que cabe hacer respecto a cada uno ellos y que ayudan a identificar y diferenciar la sensibilidad de procesamiento sensorial:

 

Profundidad de procesamiento

  • ¿Reflexiona esa persona más que las demás sobre «cómo va el mundo», el sentido de la vida o su profesión?
  • A la hora de tomar decisiones, ¿es lenta y prefiere tener «algo más de tiempo», pero a menudo adopta muy buenas decisiones?
  • ¿Es conocida por sus buenas ideas?
  • ¿Se muestra perspicaz y anticipa las consecuencias a largo plazo, mostrando tal vez una meticulosidad infrecuente?

 

Sobreestimulación

  • ¿Experimenta esa persona sobreestimulación y agotamiento extremo debido a la gran cantidad de información que recibe, y experimenta la sensación de no poder con más? Y cuando está en un entorno agradable, ¿procesa e integra los estímulos de un modo eficaz?
  • ¿Creen a veces otras personas que algo va mal en ella debido a que no puede desenvolverse tanto como parecen hacerlo las demás? Esto puede deberse a que, con frecuencia y para de cuidar de sí mismas, las PAS declinan el participar en actividades, aun cuando estas sean placenteras.
  • ¿Necesita dormir más y más inactividad que su familia y amistades?

 

Intensidad emocional y empatía

  • ¿Se conmueve esa persona y llora de alegría, gratitud o alivio con más facilidad que otras y de forma apropiada, e igualmente ríe, ya sea por simples tonterías o por ironía sutil?
  • ¿Reacciona más que otras a las emociones de los demás y a menudo percibe en un grado mucho mayor que el resto cómo se está sintiendo uno mismo?
  • ¿Se angustia más con los programas de televisión o películas violentas, con la desigualdad, la intimidación, la injusticia social u otros hechos perturbadores?

 

Sensibilidad a las sutilezas

  • ¿Nota esa persona pequeños cambios que otras personas no perciben, tales como el aspecto cansado de alguien, la decoración de una sala en la que apenas ha permanecido, pequeñas flores o animales, o incluso huellas de animales?
  • ¿Percibe con más claridad que otras el tictac de un reloj, el goteo del agua o sabores y olores sutiles?
  • ¿Se da cuenta de qué hay que cambiar en un determinado sitio para que otras personas estén más cómodas?

 

El hecho de que el nombre científico de un rasgo normal y el del trastorno tengan nombres tan similares constituye un problema. Confiamos en que este texto sea clarificador.

 

 

Recursos:

Psychotherapy and the Highly Sensitive Person, de la Dra. Elaine Aron

Trastorno de procesamiento sensorial
STAR Institute for Sensory Processing Disorder

Barbara Allen-Williams, terapeuta y supervisora jubilada,
Fundadora, mentora y formadora del National Centre for High Sensitivity (UK)
y de la Growing Unlimited Therapeutic Consultancy

Foto: Joseph Barrientos en Unsplash

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