Aquí os presentamos el tercer artículo de Esther Bergsma, la realizadora de la encuesta laboral para personas con alta sensibilidad.

 

Estar saturado 

¿Cómo es posible que un 75% de las PAS entrevistadas en el mundo entero han experimentado un burn-out? ¿Seremos capaces de cambiar este patrón de gente pasándolo mal en su trabajo, y de retener a esos empleados que tanta falta nos hacen? Para poder comprender los pasos que deberíamos dar, es importante saber cuáles son los factores que hacen enfermar a las PAS.

Mi encuesta no permite llegar a conclusiones sobre la causalidad, pero sí sabemos lo que ellas mismas piensan y sienten sobre los factores que les llevan a tomar la decisión de dejar su trabajo. Puede sorprender saber que no es el tipo de trabajo o la cantidad de tareas, sino es la sensación de sentirse saturado día tras día. ¿Y qué es lo que agobia a las PAS?

Antes de entrar allí, conviene echar un vistazo a la manera en que las PAS registran la información.

Sentidos

Todos tenemos un par de ojos, orejas, una boca, una nariz y somos capaces de tocar. Es gracias a estos sentidos que podemos registrar nuestro entorno y entrar en acción. Es muy práctico, no solamente para notar la belleza de la música e imágenes que vas percibiendo, pero es igual de importante a la hora de percatarte del olor a gas si te has olvidado de apagar la estufa o de evaluar la expresión facial de tu colega para ver lo que siente si le has dicho algo desagradable. Los sentidos de las PAS están mucho más afinados para registrar sutilezas. Notan cosas muy sutiles en su entorno que suelen escapar a la atención de la mayoría de la gente. Existen, por ejemplo, sonidos sutiles. Cuando la PAS se quejan de los ruiditos del beamer para proyectar imágenes, puede pasar que sus colegas le echan miradas como decirle que está exagerando ya que apenas se dan cuenta del pitido y no se pueden imaginar que alguien se pudiera sentir molesto por una nimiedad de este tipo. Pero sí, molesta a las PAS, y mucho más de que los otros se pueden imaginar. Les molesta a las PAS a la hora de tener que conectar con su intuición, una herramienta que tienen para poder funcionar bien. Por lo menos habrá una persona que, al salir del despacho, se acordará de apagar el beamer.

Otros estímulos son luces, olores y sabores – pueden aportar mucha satisfacción, pero también pueden llegar a ser muy molestos.

 

Emociones

Las emociones de otras personas también pueden ser percibidas como sutilezas detectadas por las PAS. Aquellas partes del cerebro relacionadas con la mentalización se activan más, lo cual significa que una persona con alta sensibilidad puede sentir lo que otra persona está sintiendo. Esto hace que sean muy buenos terapeutas y amigos, lo cual es una cualidad muy bien valorada en el trabajo con otras personas. Sin embargo, muchas PAS llegan a sentirse tan agobiadas y saturadas por estas emociones que dejan de funcionar bien.

 

Notar detalles

La última categoría es la capacidad de notar detalles en, por ejemplo, textos, diseños o en interiores. En seguida ven aquellos detalles que no están como deben estar. Aparte de eso tienen la habilidad de conectar estos detalles con una visión más amplia, algo que hace que se les valora mucho en cualquier equipo. Ahora, esto solamente es así cuando colegas y jefes no se sienten molestos por los comentarios de la PAS, ya que pueden pensar que tanto detalle no viene a cuenta, ralentiza un proyecto o en el caso de que no sean capaces de gestionar crítica positiva. Si esto es el caso, nuestra PAS no volverá a abrir la boca nunca más.

 

Lo que satura

Ahora nos hacemos la pregunta, ¿qué es lo que más le molesta a nuestra PAS? ¿Qué le impide hacer su trabajo?

Un total de casi 90% dice que lo que más les satura es el ruido, y especialmente cuando se trata de mucho ruido.

Más de la mitad (55%) dice que les resulta imposible trabajar en un lugar con ruido continuo. Esto por un lado.

Por otro lado vemos como un 95% llega a saturarse y agobiarse por un ambiente negativo en el trabajo. Esperábamos que esto fuera un factor importante, pero nos sorprendimos mucho por este porcentaje tan elevado.

Un 48% llega a decir que simplemente no pueden trabajar en un entorno negativo. Su talento de percibir las emociones ajenas les juega una mala parte a la hora de tener que funcionar en un ambiente negativo.

 

Situaciones sociales

A la PAS le importa mucho la interacción social. Aparte de sentirse afectada por un ambiente negativo, también le agobia los conflictos (87%), colegas que cotillean (74%), el mal humor de un jefe (80%), de un colega (77%) o de un cliente (62%). Un conflicto con la dirección afecta a un 74% de las PAS.

Lo que puede sorprender es que son relativamente pocas PAS (24%) que se agobian con tareas complicadas, mientras que este porcentaje es mucho más alto para PAS a quien se les pide realizar unas cuantas tareas diferentes al mismo tiempo (63%). Esto confirma la teoría que procesar la información de manera profunda requiere mucha energía lo cual limita la capacidad de atender diferentes tareas a la vez. En la misma línea está el hecho de que un 68% se siente agobiado al recibir un elevado número de llamadas telefónicas. Ser criticado produce agobio a un 64% de las PAS. Un 60% de ellas admitió tener dificultades con la gestión de críticas. Paradójicamente vemos como en personas se sienten agobiadas, el nivel de autocrítica es mayor, ya que un 63% dice que al sentirse saturado, se sienten más críticos hacía si mismos.

En el siguiente blog entraremos más en los efectos de estar saturado y agobiado.

 

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